Acerca del Colegio

Johannes Vermeer  El arte de la pintura, c. 1666, óleo sobre lienzo. Museo Kunsthistorisches, Viena.
Johannes Vermeer
“El arte de la pintura”, c. 1666, óleo sobre lienzo. Museo Kunsthistorisches, Viena.

El estudio de la Historia ha tenido, como el resto de la Facultad y las disciplinas que allí se estudian, un proceso de valoración, profesionalización y vaivenes entre disciplinas afines que le han dado un carácter particular a lo que actualmente conforman los estudios y programa en la Facultad de Filosofía y Letras. De esta forma, hacemos una separación conforme a las valoraciones de lo histórico en cuatro partes que abarcan los periodos de 1910-1928, 1929-1950, 1951-1959, 1960-1999. La finalidad de esta separación es observar los matices de los estudios históricos, de lo que en cada etapa es tenido como “lo histórico”, y no es sino una expresión de quienes en ella estudiaban y enseñaban, no desligadas del mundo y sus tendencias de la disciplina y la Universidad.

La primera etapa (1910-1928) se caracteriza por tener una comprensión holística de las disciplinas impartidas, siendo el objetivo de la Escuela Nacional de Altos Estudios y luego de la Facultad de Filosofía y Letras aportar conocimientos que perfeccionaran las ciencias del momento, por un lado, y un conocimiento de lo mexicano por el otro. En este sentido, la Geografía y la Historia como disciplinas estarían ligadas a un conocimiento del espacio y el tiempo mexicanos, por lo tanto hermanadas, y aportarían buscarían mejorar la comprensión de México a quienes buscaban en la filosofía y la lengua ese saber. De igual modo, ayudarían a un mejor entendimiento de la nación mexicana a los jóvenes cuando los profesores egresados impartieran sus clases en los ciclos básicos de educación. En 1928 los estudios de historia tienen un primer distanciamiento con los estudios de las letras y la filosofía, buscando dentro de las materias y programas oficiales de la facultad preparar las aptitudes de un profesionista.

La segunda etapa (1929-1950) comienza con la creación de los estatutos para los grados que otorgaría la Universidad Nacional de México, suprimiendo los estudios de licenciatura y generando los de maestría y doctorado para los estudios de la Facultad. En los programas se beneficiarían los ‘perfiles’ de normalistas y abogados como candidatos ideales de las funciones que se concebían de la historia tanto como profesores como investigadores. Los estudios históricos tenían el carácter de eruditos (con estudios de lengua indígena, latín y griego como cursos de paleografía), así como de científicos sociales por sus materias de teoría. Podemos observar además, una separación entre los profesionales del pasado mexicano y el global. Para el final de este periodo habrá ya una separación de los estudios de geografía, antropología y etnografía que se percibían como un conjunto.

La tercera etapa (1951-1959) enfatiza la relación lo histórico y lo humano, así como un interés ya marcado por la investigación profesional. Se quitan las materias de ciencias sociales y las lenguas para integrar las materias de Historia de la historiografía, Geografía histórica y Técnicas de investigación. Todas ellas, junto con Filosofía de la Historia serían las materias teóricas y le darán un nuevo carácter a la disciplina en la facultad, centrándose en sí misma a partir de la filosofía y generando nuevas reflexiones sobre la disciplina. Del mismo modo, se generan los seminarios con la idea de orientar las investigaciones de las tesis y de hacer un programa “más flexible” con respecto a los anteriores. Entre 1955 y 1956 se reestructura la organización académica de la Facultad y se crean los primeros colegios de la Facultad, entre ellos el de Historia, con el objeto de separar las disciplinas por especialidades, ya valoradas y reconocidas como instancias independientes de estudios.

En 1959, donde empieza la última etapa que mencionamos, vuelve a cambiarse los grados de la Universidad y se genera la instancia de licenciatura. Esta obligará a los colegios a generar programas que se toman de los de licenciatura. El programa de maestría se especializaría en la docencia y el de doctorado en la investigación hasta 1966. Con la idea de una carrera profesional y de especialización, y alimentándose de las reflexiones pasadas se hace el primer plan de estudios de licenciatura y se separan los estudios de posgrado en 1967. De esta manera ha quedado conformado el Colegio de Historia hasta la actualidad, modificando sus programas en 1974, más orientados hacia las ciencias sociales donde la economía y la sociología son consideradas pertinentes para la reflexión histórica y no tanto basadas en una reflexión filosófica. También surge la materia de Comentario de Textos, con la idea del estudio del pasado por “fuentes”. El programa se ha reestructurado en 1999 y es el que se tiene en la actualidad, tratando de orientar hacia la investigación, la docencia y áreas de nuevo interés como la difusión y el patrimonio cultural.

Referencias:

Libertad Menéndez Menéndez. “La Facultad de Filosofía y Letras, breve síntesis de su trayectoria pedagógica”. En Facultad de Filosofía y Letras. Setenta años de la Facultad de Filosofía y Letras. México, UNAM, 1994. pp. 97-150.

Libertad Menéndez Menéndez. “La Escuela Nacional de Altos Estudios y la Facultad de Filosofía y Letras. Planes de estudios, títulos y grados”. (Doctor en pedagogía, Facultad de Filosofía y Letras-Universidad Nacional Autónoma de México) 1994. 737 pp.